Arizona, baby.

[English below]

Tras siete meses en el país de los mariachis y tacos, llegó el momento de cruzar a Estados Unidos y seguir nuestra ruta hacia Alaska. Para ser honestos, no teníamos demasiadas ganas de dejar México atrás, pero el tiempo apremiaba -supongo- y no podíamos dormirnos en los laureles.

Cruzamos a Estados Unidos por Tecate, pueblo mágico y lugar de origen de la famosa cerveza mexicana. Tuvimos un pequeño contratiempo en la frontera, y es que hacia un par de meses Meli hizo una escala en Los Ángeles de camino a México cuando regresaba de Haití y las autoridades estadounidenses comenzaron a contar sus 90 días de permiso a pesar de que sólo pasó por el aeropuerto de L.A. haciendo una escala. Tras unos minutos de nervios y confusión, logramos hacerles entender cuál era la situación y una oficial muy amable nos ayudó a finalizar el trámite y entrar al país.

Habíamos planeado más o menos una ruta por Arizona, Utah, Nevada y California, para después seguir subiendo por la costa rumbo norte. Estados Unidos es un país tan grande y con tantas cosas para ver, que tocaba escoger qué ver ahora y qué dejar para otra ocasión.

Lo que sí teníamos claro e hicimos nada más llegar, fue comprar el pase anual America the Beautiful National Parks and Federal Recreational Lands Pass. Por 80$ tendríamos un pase de entrada válido por un año para toda la red de parques nacionales del país. Teniendo en cuenta que normalmente la entrada a cualquiera de ellos ronda los 35$, es un negocio redondo para un roadtrip así. Además si uno no lo firma, puede incluso vendérselo/regalárselo a otra persona después.

El calor era tan sofocante el día que cruzamos, que habían emitido una alerta para esa zona de Arizona. El termómetro marcaba 42 grados a las 9 de la noche, así que decidimos seguir manejando hasta bien entrada la noche con tal de seguir un rato más con el aire acondicionado de la camioneta. Una locura.

Nuestra primera parada fue Sedona, un pequeño pueblo que sirve de base para visitar varios parques nacionales y multitud de hikes de diferentes niveles.

La primera tarde decidimos tomárnosla con cierta calma, el sol seguía fuerte así que quisimos dejar pasar las peores horas de calor refrescándonos en un río. El plan era ascender a Cathedral Rock justo antes del atardecer, para conseguir esa luz tan especial antes de que el sol se escondiese por detrás de los cañones.

Nos tomó como una hora y media llegar a la cima y cuando llegamos tuvimos el lugar para nosotros solos durante una media hora larga. Fue divertido subir con Tikla, la pequeña tenía una energía impensable para su corta edad, aunque hubo lugares donde tuvimos que cargarla porque no podía trepar.

Al día siguiente, tras una calurosa noche estacionados en el centro del pequeño pueblo de Sedona, hicimos otro hike, el Devil’s Bridge. Este fue algo más largo y duro, a pesar de haber comenzado temprano el sol empezó a calentar desde casi el primer momento. Nuestra pequeña Tikla aguantó hasta cierto punto, después nos tocó cargarla a ratos.

Las vistas desde el final del hike sin duda hicieron que el esfuerzo mereciese la pena.

Nos fuimos de Sedona fascinados. Nos gustó mucho esta zona; sus vistas, su paisaje semi árido y ese encanto especial que tenía el pueblo. Un lugar recomendable sin duda.

El calor no cesaba así que decidimos apresurarnos un poco y tomarnos menos días para visitar esta zona del país. Si el día era caliente, la noche no lo era menos, y a pesar de haber comprado un pequeño ventilador de baterías, nos preocupaba el exceso de calor en la pobre Tikla, que aún tenía 3 meses.

Así pues, manejamos 3 horas rumbo norte y llegamos a Page, famosa localidad por sus paisajes de cañones serpenteantes y el Lago Powell.

Llegamos cuando ya estaba el sol a punto de caer, pero tuvimos el tiempo justo para disfrutar de las vistas en Horseshoe Bend, un cañón de 300 metros de altura en forma de herradura. Un lugar muy turístico en el que si uno llega un poco tarde, se queda sin espacio en el parking para ver el atardecer.

Para el día siguiente habíamos planeado una excursión al Cañón X. Decidimos pasar del archiconocido Cañón del Antílope para evitar las masas de turistas y probar suerte en este otro que en realidad está conectado pero algo más lejos. Nos encontrábamos en pleno territorio navajo y la cosa prometía.

En toda esta área de 71.000 km² (es la mayor reserva en manos de una tribu de nativos norteamericanos), son los navajos quienes gobiernan y toman decisiones sobre lo que ocurre en su tierra. Son ellos pues, quienes explotan y regentan sus atracciones turísticas.

Disfrutamos de la excursión por el cañón, ciertamente había muchos menos turistas que en el famoso Antílope, aunque no estábamos completamente solos. En total caminamos alrededor de cuarenta minutos por dos secciones diferentes del cañón, y la verdad es que nos supo a poco, pues al principio nos hablaron de dos horas, pensábamos que eran bastante más largos y resultaron tener entre 50 y 100 metros. Además salvo la guía que era bien simpática, el resto de trabajadores allí presentes no fueron especialmente amables con nosotros, sobre todo la tarde anterior cuando fuimos allí a informarnos.

Dejando esto a un lado, el lugar nos pareció bien hermoso. Además en la zona hay infinidad de cañones similares, sólo hay que aventurarse por el desierto habiéndose informado bien antes, claro, y uno puede disfrutar de estas curiosas formaciones milenarias para sí mismo.

Teníamos una tormenta encima así que pusimos rumbo a Utah, nuestro periplo por el desierto estadounidense continuaba.


After seven months in the country of mariachis and tacos, it was time to cross the border to the US and continue our trip towards Alaska. To be honest, we didn’t want to leave Mexico, but we were running out of time.

We entered the US through the Tecate border, a pueblo mágico, and the hometown of the famous Mexican beer. We lost a bit of time at the border due to the fact that a couple of months before, Meli had a layover in L.A while flying back from Haiti to Mexico and the American authorities started to count the 90 days she had on her visa even though she had only stopped at the airport for a few hours to catch a connecting flight. After a few minutes of stress and confusion, we managed to explain the situation and a very nice officer helped us renew her visa and enter the country.

We had more or less planned a route: we were going to go through Arizona, Utah, Nevada and California, and later continue up the coast towards the North. The United States is so big and there are so many things to see that we had to go about it differently, make our choices well in advance and leave the rest for another trip.

The first thing we did as soon as we crossed was buy the America the Beautiful National Parks and Federal Recreational Lands Pass. For $80 we would have a pass valid for a whole year in all the National Parks of the United States. Taking into account the fact that the entrance fee to any one of the parks costs about $35, it’s a great deal for a trip like ours! And, if you don’t sign it, you can even sell it or gift it to someone else later – but don’t say it was us that told you this.

The heat was so suffocating the day that we crossed, that they had issued a warning for this part of Arizona. The thermostat marked 42 degrees Celsius at around 9 at night, so we decided to keep driving until much later so we could enjoy the air conditioning for a few more hours. It was crazy.

Our first stop was Sedona, a small town that serves as a base to visit a few National Parks and do tons of hikes of different styles and levels.

We decided to take it easy during the first afternoon, the sun was still hot and so, we spent the hottest hours swimming in a river. The plan was to climb to Cathedral Rock right before sunset, to catch that amazing light right before the sun hid behind the canyons.

It took us one hour and a half to climb to the top and when we got there, we were alone for about thirty minutes. It was super fun to do that hike with Tikla. She had an energy that we wouldn’t have thought possible for her young age, although there were moments that we had to carry her because she couldn’t scale a few steep rocks.

The views at the end of the hike made all the effort worth it.

We left Sedona, fascinated with the place. We loved this area; the views, the landscape and this special vibe of the town. We’d recommend a visit there without a doubt.

The heat was still at its peak so we decided to fast forward a little and spend less days in this area of the country. If the day was hot, the night wasn’t any cooler, and even though we had bought a small battery fan, we were worried about the effects of the excess heat on the poor Tikla that was only three months old.

We drove three hours towards the North and reached the town of Page, famous for its canyons, its landscapes and the Lake Powell.

We got there when the sun was about to set and we had just the time to enjoy the views of Horseshoe Bend, a 300 meter high canyon in the shape of a horseshoe, like the name suggests. It’s a very touristy spot and if one gets there just a little bit late, there’s not a single parking spot left.

We had planned a tour in one of the canyons, Canyon X, for the following day. We decided to skip the super-famous Antelope Canyon to avoid the tourist masses and try our luck in a canyon that’s part of the same system but that’s located fa bit further out of town. We were in the middle of the Navajo territory and things looked good.

In the whole 71.000 km²  area (it’s the largest reserve in the hands of a northern American native tribe) the Navajos are the ones that govern and make decisions about what happens on their land. They are the ones that exploit and manage the canyons as touristic attractions.

The tour throughout the canyon was nice. There were certainly less people than in the famous Antelope Canyon, although we weren’t exactly alone. We walked about 40 minutes in total throughout two different sections of the canyon and the truth is, it seemed a bit short. The canyons were about 50 to 100 meters long and since the guides mentioned that the tour would last two hours, we had naturally assumed that the canyons would be a lot longer. Furthermore, besides the guide that was pleasant, the other employees hadn’t been really nice to us, especially the afternoon before, when we went to gather all the information we needed to plan our visit.

Other than this, the place was beautiful. This area holds tons of similar canyons, it’s only a question of going out to the desert -after getting well informed, of course- and enjoying these millennial sandstone formations for yourself alone.

There was a storm coming our way, and so we headed to Utah, our adventure through the American desert continued.

Ohlavan, truckcamper, roadtrip, Panamerican Highway, Panama to Alaska, Basque, Haitian, overland, adventure, Arizona, Sedona, USA, Unites States

Welcome to Arizona, baby

Ohlavan, truckcamper, roadtrip, Panamerican Highway, Panama to Alaska, Basque, Haitian, overland, adventure, Arizona, Sedona, USA, Unites States
No era un balneario precisamente pero sirvió para paliar el calor un rato
Ohlavan, truckcamper, roadtrip, Panamerican Highway, Panama to Alaska, Basque, Haitian, overland, adventure, Arizona, Sedona, USA, Unites States
Frescos después del baño
Ohlavan, truckcamper, roadtrip, Panamerican Highway, Panama to Alaska, Basque, Haitian, overland, adventure, Arizona, Sedona, USA, Unites States
En cuanto uno se alejaba 5 minutos del pueblo de Sedona, daba igual dónde se parase, las vistas eran espectaculares
Ohlavan, truckcamper, roadtrip, Panamerican Highway, Panama to Alaska, Basque, Haitian, overland, adventure, Arizona, Sedona, USA, Unites States
Comenzamos el hike de Cathedral Rock
Ohlavan, truckcamper, roadtrip, Panamerican Highway, Panama to Alaska, Basque, Haitian, overland, adventure, Arizona, Sedona, USA, Unites States
Después de subir un rato tuvimos que parar para admirar esta vista… ¡Espectacular!
Ohlavan, truckcamper, roadtrip, Panamerican Highway, Panama to Alaska, Basque, Haitian, overland, adventure, Arizona, Sedona, USA, Unites States
Eran pocos los tramos que Tikla no lograba subir sola… ¡Toda una valiente!
Ohlavan, truckcamper, roadtrip, Panamerican Highway, Panama to Alaska, Basque, Haitian, overland, adventure, Arizona, Sedona, USA, Unites States
¡¡Llegamos!!
Ohlavan, truckcamper, roadtrip, Panamerican Highway, Panama to Alaska, Basque, Haitian, overland, adventure, Arizona, Sedona, USA, Unites States
Las vistas del valle eran impresionantes
Ohlavan, truckcamper, roadtrip, Panamerican Highway, Panama to Alaska, Basque, Haitian, overland, adventure, Arizona, Sedona, USA, Unites States
Cathedral Rock
Ohlavan, truckcamper, roadtrip, Panamerican Highway, Panama to Alaska, Basque, Haitian, overland, adventure, Arizona, Sedona, USA, Unites States
El segundo día en Sedona subimos hasta el Devil’s Bridge, donde alucinamos con las vistas
Ohlavan, truckcamper, roadtrip, Panamerican Highway, Panama to Alaska, Basque, Haitian, overland, adventure, Arizona, Sedona, USA, Unites States
Cuando bajábamos hacia el camper el calor empezaba a ser insoportable y Tikla ya no pudo más
Ohlavan, truckcamper, roadtrip, Panamerican Highway, Panama to Alaska, Basque, Haitian, overland, adventure, Arizona, Page, Horshoe Bend, Antelope Canyon, Canyon X, USA, Unites States
Pasamos de la paz de Sedona a los autobuses de turistas en Page
Ohlavan, truckcamper, roadtrip, Panamerican Highway, Panama to Alaska, Basque, Haitian, overland, adventure, Arizona, Page, Horshoe Bend, Antelope Canyon, Canyon X, USA, Unites States
Por suerte encontramos una esquina para nosotros
Ohlavan, truckcamper, roadtrip, Panamerican Highway, Panama to Alaska, Basque, Haitian, overland, adventure, Arizona, Page, Horshoe Bend, Antelope Canyon, Canyon X, USA, Unites States
-No manches… ¡Hace más calor aquí que en México!
Ohlavan, truckcamper, roadtrip, Panamerican Highway, Panama to Alaska, Basque, Haitian, overland, adventure, Arizona, Page, Horshoe Bend, Antelope Canyon, Canyon X, USA, Unites States
Adentrándonos en el Canyon X
Ohlavan, truckcamper, roadtrip, Panamerican Highway, Panama to Alaska, Basque, Haitian, overland, adventure, Arizona, Page, Horshoe Bend, Antelope Canyon, Canyon X, USA, Unites States
La textura de las paredes era increíble
Ohlavan, truckcamper, roadtrip, Panamerican Highway, Panama to Alaska, Basque, Haitian, overland, adventure, Arizona, Page, Horshoe Bend, Antelope Canyon, Canyon X, USA, Unites States
¡Estas fotos tienen truco! La arena no cae constantemente por las paredes del cañón (¿tal vez en alguna tormenta sí?)… ¡Fue la guía quien tiró arena a la pared para crear este bonito efecto!
Ohlavan, truckcamper, roadtrip, Panamerican Highway, Panama to Alaska, Basque, Haitian, overland, adventure, Arizona, Page, Horshoe Bend, Antelope Canyon, Canyon X, USA, Unites States
Había secciones del cañón bien estrechas
Ohlavan, truckcamper, roadtrip, Panamerican Highway, Panama to Alaska, Basque, Haitian, overland, adventure, Arizona, Page, Horshoe Bend, Antelope Canyon, Canyon X, USA, Unites States
Es fascinante ver lo que la naturaleza es capaz de hacer
Ohlavan, truckcamper, roadtrip, Panamerican Highway, Panama to Alaska, Basque, Haitian, overland, adventure, Arizona, Page, Horshoe Bend, Antelope Canyon, Canyon X, USA, Unites States
¡Brutal!

Post original en https://ohlavan.com/